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Voy

Fue una niña demasiado madura para su edad, una chiquilla con mirada de señora. No pienses que debido a un trauma, tampoco fruto de una infancia difícil. Simplemente, ella era así.

Su velocidad de aprendizaje triplicaba la normal y su carácter hiperactivo le hacía vivir cada día intensamente, experiencia tras experiencia. Estaba ansiosa, y era ansiosa. Ávida y voraz. Insaciable.

Vonda Yvette, Voy, como la llamábamos todos, despertó el día en que cumplía su mayoría de edad, se pintó los labios y salió a la calle con el vestido de gasa color crema que le había yo regalado la noche anterior.

Trabajaba yo por aquel entonces de camarero, algo temporal mientras finalizaba los estudios. Al terminarlos, se convertiría en algo fijo. La filosofía no ha tenido nunca mucha salida.

Voy traspasó el umbral de la puerta del bar. Tez morena, cabello rojizo y rizo tumultuoso. Y en ese momento, contemplando su sonrisa sincera, supe que jamás podría retenerla. Entonces fui feliz, al comprender que lo efímero del momento que vivíamos, era también lo que lo hacía tan grande.

diputado

– “Diputado de la Asamblea Nacional Constituyente”.

– ¡Venga ya!

– Te lo juro, así acabó el último.

– Vaya, y yo creí que lo de que fueras (*)[músico bohemio | médico fallón | médico retirado | informático friki | informático, friki, y en paro | peluquero medio gay | banquero retirado | ingeniero locuelo | profesora rebelde | bailarina talibán ], sería lo peor que tendría que soportar, pero ahora veo que tus amigos también son raretes.

– Tranquila, no te los pienso presentar.

– ¿Te avergüenzas de mi? Dijiste que no te importaba que fuera transexual.

– Que va, que va, no lo notarían, estás muy bien operada. Me avergüenzo de ellos ¿o no ves la lista de opciones?

– Yo diría que no estás haciendo muchos puntos para que te voten…

– Lo positivo que le veo, es que me libro de organizar la siguiente cena.

– O sea, esto es sólo tu haraquiri literario.

– ¡Qué bien hablas, princesa! Amórrate a la pared.

– Ahora deberías empezar a pensar en una buena frase final, por si ganas.

– Estás de broma ¿verdad?

– JAJAJAJAJA

– JAJAJAJAJAJAJA

– Venga, me amorro.

– Voy.

 

(*)  Táchense los que no procedan, según quién crea usted autor de este ¿relato?

 

Dejarse llevar

De todos modos tengo que inventar algo, como que me llamo Guillotin, y como que debo hacer, y haré, honor a mi linaje. Estirpe de inventores, creadores e ingenieros.

Pero todo este esfuerzo no me cunde, no me rinde. Esta vida mía no fluye por su cauce. Las horas en el taller se hacen eternas, cada día es un mundo y los brutos de mis compañeros, no entienden nada.

Y donde mi alma realmente halla paz y sosiego, es en la rima, y es en la estrofa. Y es en la dulce compañia de la lira y del soneto.

¡Como no invente el verso alejandrino!

Mi abuelo dice que si vuelve a verme paseando con Jean Jackes, pasará mi cuello por el filo de su artilugio. Allá él, pues lo que vengo siendo yo, voy a dejarme llevar.

A ver si cascas de una vez

A ver si cascas de una vez, mi querida duquesa. Así, tal vez algún día lo escriba:

¡Hasta nunca maldita hipoteca!

Maldita salud de hierro tuya, tendré que hacerlo yo, pensaré un plan. La sencillez es la clave, una simple caída tras el desayuno. No se, la ejecución siempre es de madrugada.

En ocasiones me ruborizo imaginándome al volver de tu funeral: saltando, brincando y riendo ¡La fiesta acabando de empezar! Me veo ya en el Sálvame, será espectacular la entrevista.

Lástima que en el fondo te hagas querer, así que quedará esto sólo como lápiz sobre papel, esperando este relato. Porque a pesar de todo, quiero llegar a ser tu mejor ángel de la guarda. Toda una paradoja.

El tramposo medidor de velocidad de ono

Tras un año en Jazztel, vuelvo a ono. No tengo absolutamente ninguna queja de Jazztel y es el operador de ADSL que recomiendo, si no te llega fibra óptica. Si puedes optar a prestaciones  de fibra, entonces ya sólo es cuestión de precio y, puesto que ono me ha igualado el precio de Jazztel, regalando router nuevo e instalación, pues la vuelta estaba clara.

Al grano.

Cuando el técnico te instala la linea de datos, te hace una demostración de velocidad utilizando este test de ono.

Si entras a esa página con otra conexión que no sea de ono, te redirigirá a un test diferente en midetuvelocidad.com que también es una web de ono, pero referida a una campaña de captación de clientes.

Sucede que durante el proceso de portabilidad en el que estoy, tengo ocasión de disponer en casa de ambas conexiones simultáneamente.

Con el pequeño truco de entrar con una conexión y cambiarla por la otra en el paso justo antes de iniciar el test, puedo hacer el test para clientes ono con la conexión de jazztel y el test de externos con la conexión de ono.

En las siguientes capturas están los resultados.

El tramposo medidor de velocidad de ono continuación »

Hasta nunca maldita hipoteca

Garantía, fianza y gravamen. Carga, obligación, riesgo y penuria. Enorme fardo, bulto y lastre: cruz.

A dónde irán, cuando ya no encadenan, azotan y castigan; tras expirar su último latigazo: infierno.

  • ¡Hasta nunca maldita hipoteca!
  • ¡Tirutirit! ¡Tirutirit!
  • Levanta Tomás, cada mañana el mismo cuento.
  • Es que es un sueño maravilloso, no te imaginas.

 

Paz, sosiego, quietud y equilibrio: cielo.

Prima de riesgo, interés y euribor; banco central, inflación, mercados: caos.

Todo puede ser más sencillo, nada debe ser más complicado. Respirar, comer, hablar y amar: vida.

¿En qué momento pasamos a preocuparnos por lo que no importa?

Reivindicación del verdugo

La ejecución siempre es de madrugada. Por la mañana no apetece lo de ponerse a matar, se te queda mal cuerpo el resto del día. Así que lo hacemos tal cual: se mata y mañana será otro día, directos a la cama. Para los asistentes es más incómodo, pero por suerte el reglamento es sensible con nuestro gremio. Al fin y al cabo, no hay trabajo más duro.

Rara vez logro dormir esa primera noche, ni varias de las siguientes. Por suerte, me acaba venciendo el cansancio, y por fortuna también, soy asiduo usuario de un par de vicios que me hacen más llevadera esta carga mía.

La mirada del hombre cuyo retrato veo hoy en el periódico, la recuerdo bien. Era mirada de inocente, he aprendido a distinguirlas. Pero de la suposición a la constatación plena que dan las nuevas pruebas del caso, hay un mundo de culpa. Yo no lo haré más, no se puede vivir con tanta pena.

El por qué de todo esto

Toda una paradoja, tú y tus maldades… Con la maña con que te desenvuelves localizando el punto g, y lo canalla que eres fuera de ese entorno.

Si de verdad me quisieras, no habría licor en el mundo suficiente, para calmar tu sed de mi, ni perfume capaz de tapar, el recuerdo en tu memoria de nuestras noches sin fin. Ni esparadrapo negro, para cubrir ese corazón marchito que tienes.

Y luego una caricia, y vuelvo a vibrar… hijo de puta.

cosas que me suceden y que considero que tienen su aquel

Madrugada cerrada, de domingo a lunes. Duermo, probablemente ronco, en la tranquilidad de mi alcoba. Suena el interfono, si lo oigo es que no dormía tanto, para mi sueño profundo no hay interfonos que valgan. Será un borracho dominguero -¡priiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiit! – suena de nuevo. Eso no es un timbrar beodo, suena muy seguro de sí mismo. Total, que me levanto y atiendo.
– Policía Nacional ¿es usted el propietario del vehículo tal y cual?
– Si.
– ¿Puede bajar con las llaves? Hemos recibido un aviso de que estaba abierto.
¡Cagonsanpitopato! Mi elegante pijama y yo nos bajamos a la calle a ver capasao, y me encuentro junto al buga a una amable pareja de nacionales, acompañados de un chaval con pinta de fumao al que los polis trataban con menos respeto del que encuentro que se merecía.

Total, que el chaval había visto los seguros del coche abiertos, había avisado a la Nacional y se había tirado tres cuartos de hora allí mientras le tomaban declaración y me localizaban; así que lo menos que podía hacer yo era gratificarle con los 5 euros que tenia en el coche y que nadie se había llevado. Dinero que el tipo acogió con una gran sonrisa, antes de desaparecer de mi vista entrando en el salón de traga-perras de al lado.

Preferiría no hacerlo

Tal vez algún día lo escriba, entre tanto, preferiría no hacerlo. Debo concentrarme en que no suba la presión del agua, eso sería una catástrofe. Debo animarles, se que puedo conseguirlo, ninguno tiene la fuerza suficiente para resistir esto, es duro para todos, no hay entrenamiento que pueda prepararte para algo así. ¿A dónde se ha ido el día? ¿dónde quedan los amaneceres? Se trata de una misión inhumana, nadie debería ser obligado nunca a tener sobre si esta responsabilidad ¡cielos! Treinta años de travesía, ¡oh! Ya vuelve ese pitido, abro válvula, botón verde, dos grados este, enderezando, todo en orden, debería estabilizarse en unos minutos. ¿A quién quiero engañar? Cuesta pensar con claridad, pero creo que deberían saberlo, creo que llegó el momento. Revivir el sol, cómo pensar que podría funcionar.

“Tierra, aquí el cabo Myers, en mando del Hope Light II. Imposible alcanzar la órbita de lanzamiento, hemos fracasado, que Dios nos proteja a todos.”