Vas andando por la Plaza Mayor y te aborda uno de esos comerciales de un restaurante. Te convence para que pidas la buenísima paella que hacen, que la tienen lista en 15 minutos. Bien, paella para 2, encargas.

Pasan 20 minutos y tu paella no llega, te quejas, se excusan. Pasa una hora, igual, se excusan.

Hora y cuarto después, aparece un camarero.

– Aquí tiene su factura, son 40€.

– Oiga, que mi paella no llegó – replicas.

– Eso háblelo con la cocina, yo soy de cobros y me debe usted 40€ de la paella que contrató. Pague o le inscribo en el registro de morosos.

Ridículo ¿no? Pues en este brete me hallo yo con Movistar.